lunes, 16 de mayo de 2011

Simplemente, sucede.

... y es que sucede que a veces, entre el gris de la ciudad,
sin saber cómo ni cuándo, algo te eriza la piel y te rescata del naufragio.


lunes, 18 de abril de 2011


Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor (...)

Los placeres prohibidos. Luis Cernuda, 1931

domingo, 6 de febrero de 2011